Sistema Nacional de Salud
(SNS) cubano viene realizando importantes reformas a partir de los
años 60, como parte fundamental de las transformaciones del período
revolucionario y no como una imposición de los tiempos actuales de
unipolaridad, globalización, crisis económicas, demandas de equidad
social, sino como una necesidad del propio espíritu de la revolución,
como reflejo del respeto más absoluto de uno de los derechos humanos
más importantes de todo ciudadano del mundo.
La reforma sectorial más que un hecho eventual ha sido un proceso
permanente, ya que desde los inicios del proceso revolucionario comenzó
la creación del Servicio Médico Rural, la de las Areas de Salud y
del propio Sistema Nacional de Salud, llevó a los lugares apartados
la acción de un nuevo trabajador de la salud, de un nuevo derecho
del ciudadano por primera vez hecho realidad. Nuevas formas del sistema
se fueron haciendo presentes durante más de treinta años, que han
respondido a nuevas necesidades y realidades, sin dejar de luchar
por la erradicación de toda imperfección que fuera detectada, en su
constante quehacer por brindar lo mejor en salud para toda la sociedad.
El único proyecto concebible para garantizar un pueblo saludable,
como es el caso de Cuba, depende de un Sistema Nacional de Salud consolidado
y después de fortalecido acompañado de cambios profundos en lo social
y económico, que incluya educación para todos, dignificación de la
vida humana con trabajo, viviendas, mejores condiciones de vida, cambios
profundos en la vida económica de la nación, seguridad de los derechos
de la población y otros que hoy son conquista indiscutible de la revolución
cubana.
Culpar al sistema social existente en nuestro país de las dificultades
económicas que presenta Cuba en el momento actual, es no sólo una
mentira histórica sino una agresión política. Durante más de tres
décadas se ha resistido toda amenaza, pretensiones de presiones y
chantajes por demostrar tanto avance en lo social y económico con
igualdad y equidad para cualquier ciudadano del país.
Las consecuencias sobre la situación y los servicios de salud de la
crisis económica de los últimos años, los cambios en el contexto nacional
y las transformaciones que lleva adelante el país a partir de 1989,
así como el proceso de perfeccionamiento del estado, son las razones
fundamentales que justifican actualmente un nuevo momento de reforma
del sector.
El Ministerio de Salud Pública, rector del Sistema Nacional de Salud
ha trazado una estrategia para dar respuesta a los problemas, emergentes
y remergentes. Se persigue incrementar la eficiencia y calidad en
los servicios, garantizar la sostenibilidad del sistema, especialmente
en términos financieros y, aunque se ha alcanzado un alto nivel de
equidad, seguir estudiando y trabajando para eliminar pequeñas desigualdades
reducibles en la situación de salud y la utilización de los servicios
entre regiones y grupos de población.
La salud pública en Cuba es un logro de la revolución y del socialismo;
salvar las conquistas de salud y de la calidad de vida del pueblo
cubano es salvar la Revolución, por ello no podemos renunciar a rescatar
los aspectos de los servicios que se han deteriorado, producto del
impacto material del periodo especial y consciente de la responsabilidad
para con la calidad de vida de nuestro pueblo; insatisfechos permanentes
con los resultados obtenidos, es nuestro deber continuar trabajando
por la recuperación y desarrollo del Sistema Nacional de Salud.
Inicio
|
| Reorientación estratégica
del Sistema Nacional de Salud en el nuevo momento de reforma
sectorial del país. Implicaciones económicas. |
La desaparición de la Unión Soviética y el resto de los países socialistas
europeos, con los cuales manteníamos un intercambio económico justo
privó dramáticamente a Cuba de los mercados seguros de más del 80%
de nuestras importaciones con esos países, de ellos, el 63% de los
alimentos que consumía la población , el 75% de los requerimientos
para el proceso inversionista, el 98% de las fuentes de petróleo,
el 86% de las materias primas y el 80% de maquinarias y equipos, que
aseguraron junto al esfuerzo de todo un pueblo, los crecimientos en
lo social y económico durante casi 30 años aún teniendo un bloqueo
por parte del gobierno de los Estados Unidos.
El bloqueo impuesto a nuestro país a partir de 1962 con la Ley del
Embargo, dictada por el gobierno de los EE.UU. hacia Cuba, que prohibe
la adquisición de productos farmacéuticos, equipos médicos y materias
primas requeridas para su fabricación en laboratorios o empresas cubanas,
se ha ido recrudeciendo progresivamente a través de la Ley Torricelli
y es más reciente la Ley Helms Burton, las que han ocasionado cuantiosas
pérdidas económicas de una manera indiscriminada, afectando directa
o indirectamente todas las actividades del sistema de salud, sin hacer
distinción en situaciones excepcionales como las epidemias y situaciones
de emergencias y socorros.
Sin lugar a dudas estas medidas han tenido como objetivo atentar contra
la salud de nuestros niños, ancianos, embarazadas y población en general.
Al promulgarse la Ley Torricelli, numerosas firmas extranjeras que
tradicionalmente nos habían vendido equipos médicos o sus componentes
rompieron los vínculos comerciales con Cuba o suspendieron sus operaciones
ya conveniadas por denegar el Departamento del Tesoro de los EE.UU.
las licencias de exportación, por ser subsidiarias de alguna transnacional
norteamericana o contar los equipos con componentes de fabricación
de dicho país.
Lo más grave, es que a pesar del repudio generalizado que provoca
el bloqueo, no sólo persiste sino que se pretende incrementar con
nuevas leyes y medidas para eliminar los logros alcanzados por la
Revolución Socialista en estos treinta y ocho años.
El bloqueo trajo como consecuencia los siguientes hechos, que dificultaron
o imposibilitaron adquirir insumos, equipos y medicamentos en territorio
de los Estados Unidos:
Al no tener acceso a las fuentes de financiamiento internacionales
(Banco Mundial, FMI, BID y otros), los créditos que se obtienen son
con altos intereses o los productos deben comprarse en efectivo, lo
que lleva implícito limitar las posibilidades de satisfacer las necesidades
aunque exista la voluntad política y del estado de la compra de éstas.
- Los fletes de los productos comprados en mercados alejados a
nuestra ubicación geográfica encarecen el costo final de los mismos,
a lo que debe agregarse que no todos los armadores y compañías
de fletes corren el riesgo a ser sancionados por tocar puertos
cubanos con los productos que compramos. Sólo por concepto de
traslados de Europa y Asia hacia Cuba, anualmente pagamos como
promedio más de tres millones de usd.
La sistemática acción del bloqueo para que nuestros
productos y servicios no se exporten, ocasiona un freno al desarrollo
económico del país, tal acción expresa una falta extrema de ética,
humanismo y también una burla a las disposiciones del Derecho Internacional.
Cuba, adopta en plena crisis económica un conjunto de medidas orientadas
a mantener los logros de la revolución cubana, sin tener que aplicar
" las recetas neoliberales" impuestas por la mayor potencia mundial,
pues considera que la responsabilidad del estado con su pueblo es
lograr satisfacer sus necesidades y elevar el bienestar de las familias,
los ciudadanos y toda la sociedad.
Las medidas están orientadas hacia la consecución de mayores beneficios
económicos y sociales para todos por igual, haciendo énfasis en los
beneficios a los grupos más vulnerables, es decir, al niño, la mujer
y los ancianos.
El Sistema de Salud de Cuba sufrió durante el periodo 1990-1996 los
efectos restrictivos en la disponibilidad de recursos por la crisis
económica mundial y la desaparición de la antigua URSS y de los países
de Europa socialista, las consecuencias de la aplicación de políticas
neoliberales en América Latina y el recrudecimiento del bloqueo económico
impuesto por el gobierno de los EE.UU. El mantener la priorización
de la salud del pueblo ha constituido un reto y objetivo estratégico
para toda la sociedad y el estado.
Para lograrlo se ratificaron dos principios elementales de la salud
pública cubana:
- Que el sistema de salud continuará siendo totalmente financiado
por el presupuesto estatal.
- Mantener la cobertura y la accesibilidad total a los servicios
de salud por la población mediante la gratuidad.
No obstante, existen un conjunto de razones fundamentales que justifican
un momento de renovación del sector en la salud en Cuba, entre ellas,
el deterioro físico de muchas instituciones del sector, falta de capacitación
gerencial para la conducción del sistema de salud a nivel de las unidades
y, por ende, la necesidad de revitalización del mismo y en consecuencia,
la insatisfacción de la población. Hoy acometemos un conjunto de renovaciones
en el sector, sin enfoques neoliberales ni medidas que afecten a la
población, sino por el contrario con medidas que brinden mayor cobertura,
accesibilidad, equidad y calidad, satisfaciendo las demandas y necesidades
de nuestro pueblo pero buscando eficiencia dentro del sector.
En consecuencia con ello los recursos financieros del presupuesto
del estado, deben continuar contribuyendo a garantizar los objetivos
de desarrollo previstos del sector salud que seguirá siendo su principal
fuente de financiamiento.
En el cuadro no. 1 se observan los gastos del sector salud entre 1990
y 1996, y se puede apreciar como ésta fue priorizada en la
asignación de los recursos, pues creció en forma muy significativa
el gasto en salud como porcentaje del PIB y el gasto en salud como
porcentaje del presupuesto estatal, lo que evidencia que el sistema
mantuvo su prioridad, mientras que se restringían o limitaban otras
actividades y ramas del presupuesto estatal.
Cuadro no. 1 Gastos del sector de la salud y su comparación
con el PIB y el presupuesto del estado. Período: 1990-1996.
|
Año
|
Gasto
(MMP)
|
Gasto
por Hab.
|
Gasto en Salud como % del
PIB*
|
Gasto en Salud como % del
Presupuesto Estatal
|
|
1990
|
1045.1
|
98.6
|
5,3
|
6.6
|
|
1991
|
1038.5
|
97.1
|
6,4
|
6.3
|
|
1992
|
1038.9
|
96.2
|
7,0
|
6.6
|
|
1993
|
1175.8
|
107.9
|
7,8
|
7.4
|
|
1994
|
1166.4
|
106.0
|
6,1
|
7.5
|
|
1995
|
1221.9
|
111.1
|
5,6
|
8.0
|
|
1996
|
1310.1
|
119.1
|
5,7
|
9.6
|
|
1997
|
1382,9
|
125,3
|
6,0
|
10,9
|
Fuente: Centro de Investigaciones Financieras
del Ministerio de Finanzas y Precios. Basado en los Informes de Liquidación
del Presupuesto del Estado.
(*): A precios constantes.
Los gastos que asume la economía familiar son los medicamentos prescritos
a pacientes ambulatorios, las prótesis auditivas, estomatológicas
y ortopédicas, los sillones de ruedas, muletas, artículos similares
y los lentes. En todos los casos, los precios a la población son bajos
y subsidiados por el estado. Aquellas personas de bajos ingresos reciben
ayuda monetaria y artículos que incluyen medicamentos y prótesis.
Entre los años 1990 y 1994 se manifiesta una reducción de los gastos
de la atención hospitalaria y un incremento de los destinados a la
atención primaria. En 1994 un 36.1% de los gastos corrientes correspondieron
a la atención primaria y un 45.2% a atención hospitalaria en comparación
con un 32.4% y un 52.7%, respectivamente, en 1990.
Si n embargo, ha existido una sensible disminución del gasto en inversiones
que en 1994 representó sólo el 3.1% del gasto total. Esta situación
va unida a la falta de mantenimiento constructivo a las unidades y
en consecuencia un incremento del deterioro de las mismas.
El financiamiento en divisas para la importación de los suministros
necesarios fue negativamente impactado por la pérdida de la capacidad
importadora, debido a la desaparición de los países socialistas europeos
y la URSS con los cuales obteníamos los suministros (ejemplo, materiales
de envase para la industria farmacéutica y equipamiento tecnológico
no médico) provenientes de esos países y que se dejaron de recibir,
lo que se tradujo en la insuficiencia de medicamentos, materias primas
para la industria farmacéutica, material gastable de uso médico, piezas
de repuestos para equipos tecnológicos médicos y no médicos, y también
la ausencia de importación de equipos, todo lo cual originó afectaciones
al sistema de salud y un importante deterioro de las unidades asistenciales.
En el cuadro no. 2 se observa la tendencia de la disponibilidad total
de divisas por el sector durante el periodo 1989-1997.
Cuadro no. 2 Financiamiento del sector salud en divisas
convertibles.
|
AÑO
|
GASTO REAL
(MMUSD)
|
ESTRUCTURA PORCENTUAL CON
RELACION A 1989
|
|
1989
|
227.3
|
100.0
|
|
1990
|
127.3
|
.....
|
|
1991
|
98.0
|
.....
|
|
1992
|
70.7
|
.....
|
|
1993
|
66.9
|
.....
|
|
1994
|
90.1
|
39.6
|
|
1995
|
108.0
|
47.5
|
|
1996
|
126.6
|
55.7
|
|
1997
|
112,3
|
49,4
|
Fuente: Dirección de Planificación
y Economía. MINSAP
Hasta 1993 el marco en divisas asignado al Ministerio de Salud Pública
sólo se utilizaba para la importación de medicamentos, materias primas
farmacéuticas y material gastable y otros de uso médico, recibiéndose
el resto de los productos de los llamados organismos balancistas sin
gasto directo en divisas para el MINSAP. La cifra correspondiente
a 1989, año anterior a que comenzaran las afectaciones, se obtuvo
de una investigación realizada al efecto, lo cual no está disponible
para el resto de los años 1990-1993, en que sólo se tiene la información
de lo asignado al MINSAP y por tanto no son comparables.
El efecto restrictivo que de esta disminución objetiva de la capacidad
importadora de suministros para el sector salud, aún en las condiciones
más complejas y despiadadas que el criminal bloqueo y guerra económica
que el gobierno de los EE.UU. han impuesto a Cuba, reducen aún más
la capacidad adquisitiva de productos para la salud entre un 20% y
30% al tener que adquirirlos en mercados lejanos y en condiciones
de sobreprecio.
No puede obviarse que el Sistema de Salud necesita de un incremento
sustancial de los recursos que le permitan garantizar los suministros
necesarios e iniciar un proceso de recapitalización de sus instituciones
y su equipamiento tecnológico.
Un esfuerzo significativo se viene realizando en incrementar las fuentes
propias del Sistema Nacional de Salud que generan ingresos en divisas
que de un 4% de aporte en 1994 han incrementado su participación significativamente.
Las donaciones en productos y efectivos han contribuido a mejorar
la situación crítica confrontada en la capacidad adquisitiva, el esfuerzo
realizado por gobiernos, ONGs y Organismos Internacionales, Asociaciones
de Solidaridad con Cuba y personalidades y amigos de Cuba han sido
un logro importante de la solidaridad y la amistad mantenida durante
estos años de revolución, expresada en varios foros al reconocer los
avances del sistema de salud cubano a un ritmo impresionante, en un
campo en que hay tantas necesidades a nivel mundial y todo lo útil
para elevar la calidad de vida de nuestro pueblo. Hoy que nuestro
país necesita continuar avanzando en el campo de la salud, son muchos
los amigos que contribuyen y nos acompañan en este reto histórico
con la humanidad y en especial con este pueblo trabajador y combativo
por preservar las conquistas de la revolución.
Estas donaciones de los gobiernos, agencias y organizaciones no gubernamentales
han sido voluntarias y por propia decisión, a los cuales reconocemos
y respetamos por tales decisiones en los momentos más críticos que
ha tenido el sistema de salud.
Inicio
|
| Prioridades
estratégicas del Sistema Nacional de Salud con la participación
social y la decisión política. |
Cuba ha establecido las estrategias y programas priorizados del Sistema
Nacional de Salud para el periodo 1995 al 2000, con el objetivo de
continuar el desarrollo sostenible de su sistema y alcanzar mejores
indicadores de salud para toda la población.
El Ministerio de Salud Pública se ha dado a la tarea de desarrollar
un proceso de consolidación, reforma y modernización del sistema con
nuevos métodos y estilos de trabajo para garantizar uno de los derechos
del pueblo cubano, considerando vital incrementar la participación
de la comunidad en las gestiones y las acciones de salud. Es por ello
que se han constituido para impregnarle a la salud pública cubana:
más revolución y más socialismo, los consejos de salud.
En la proyección estratégica actual, se adoptan formas participativas
como son los consejos de salud nacional, provincial, municipal y consejos
populares por la salud, como órganos de coordinación intersectorial
a esos niveles, para lograr la verdadera descentralización, intersectorialidad,
participación social, movilización de recursos y otros efectos de
mayor impacto médico, económico y social, a través del análisis de
la situación de salud y la canalización de las soluciones.
En tal sentido se refuerza el papel del movimiento de municipios por
la salud o comunidades saludables, como espacio para el desarrollo
de las estrategias de promoción y prevención a nivel local, a cuyos
fines se creó la red cubana.
A partir del análisis de las políticas nacionales y de la situación
económico social actual del país, de las condicionantes demográficas,
higiénico ambientales, del estilo de vida y de las mortalidad y morbilidad
de la población, así como de la estructura, organización y funcionamiento
del Sistema Nacional de Salud, analizando sus fortalezas y potencialidades,
pero sobre todo sus debilidades e insuficiencias, y el nivel de insatisfacción
de nuestro pueblo, se elabora una estrategia para el sector salud.
El Ministerio de Salud Pública se ha dado a la tarea de desarrollar
un proceso de renovación del sector, sin enfoques neoliberales ni
medidas que afecten a nuestra población buscando lograr una mayor
eficiencia. En este sentido establece la proyección para el desarrollo
estratégico desde 1995 hasta el año 2000, el cual ha transcurrido
por un proceso en cuya ruta crítica pueden identificarse diferentes
etapas que pudieran concretarse de la manera siguiente:
Inicio
|
| Primera etapa
diagnóstica (1994-1995). |
Se realiza el análisis del sector salud para Cuba con la participación
de más de 100 expertos cubanos y que contó con la asesoría técnica
de consultores de OPS/OMS. Este análisis posibilitó conocer la situación
actual en aquellos momentos e identificar la problemática basada en
el ambiente externo al sistema considerando el entorno político económico
y social del país, el marco institucional y el financiamiento y gastos
del sector salud, analizando el ambiente interno, considerando el
perfil epidemiológico, la situación de la reforma, el fomento de la
salud y la regulación sanitaria, los servicios de salud, el desarrollo
tecnológico, la formación y perfeccionamiento de los recursos humanos,
valorando también el potencial científico técnico existente en el
país.
La elaboración del documento final y sus conclusiones han servido
de base para la elaboración de las Estrategias y Programas del Sistema
Nacional de Salud, los cuales están recopiladas en el documento de
trabajo denominado Carpeta Metodológica del MINSAP.
El análisis del sector salud fue el momento de la identificación de
la problemática de salud y fue presentado y validado en el Seminario
de Consulta y Consenso celebrado en la Ciudad de La Habana los días
29 y 30 de abril de 1996 con la participación de agencias y organismos
de las Naciones Unidas y representantes diplomáticos invitados al
evento. También se presentó un resumen ejecutivo del análisis sectorial
de salud como parte del proceso de validación de la problemática existente.
La primera etapa culminó a finales del primer semestre de 1995 con
la celebración de la Primera reunión metodológica en la que se fueron
identificando además de los principales métodos y estilos de trabajo,
la necesidad de consolidar grupos de trabajo, desarrollar un amplio
proceso de descentralización ejecutiva, desempeñar un trabajo eficiente
y promover la participación comunitaria e intersectorial.
Como resultado de tal proceso: aprovechando las oportunidades que
brinda el estado cubano; neutralizando las amenazas externas, fundamentalmente
en los aspectos económicos, derivados del doble bloqueo impuesto por
el gobierno de los Estados Unidos; recurriendo a las fortalezas del
Sistema Nacional de Salud para continuar su consolidación y desarrollo;
disminuyendo y eliminando sus debilidades internas; el MINSAP identificó
cinco estrategias y cuatro programas priorizados que han regido hasta
el momento la actividad del Sistema Nacional de Salud para la consecución
de los propósitos y objetivos fundamentales de la salud pública.
Inicio
Las principales estrategias y programas que se ha propuesto priorizar
el Ministerio de Salud Pública son las siguientes:
1. Reorientación del Sistema de Salud hacia la atención primaria
y su pilar fundamental, el médico y la enfermera de la familia.
La atención primaria de salud, comprende un conjunto de procederes
y servicios de promoción, prevención, curación y rehabilitación, así
como la protección de grupos poblacionales específicos y el abordaje
de problemas de salud con tecnologías apropiadas de este nivel de
atención, dirigido al individuo, la familia, la comunidad y el medio.
La atención primaria de salud en Cuba ha sentado precedentes en la
salud pública internacional, por su carácter novedoso y futurista,
especialmente con la implantación y desarrollo del modelo de atención
de medicina familiar a partir de 1984.
El programa del médico y la enfermera de la familia, se ratifica como
el eje del actual desarrollo estratégico, orientándose el resto de
las estrategias a partir y en función de ella.
Este modelo de atención es la mayor fortaleza y potencialidad que
tiene nuestro sistema de salud. Podemos afirmar que por su existencia,
a su filosofía, a sus bases teóricas y a lo que ha podido proporcionarle
al sistema se han logrado mantener los indicadores de salud y satisfacer
las necesidades de la población y constituir un pilar básico de la
salud pública cubana.
Actualmente en los países desarrollados y en vías de desarrollo se
está planteando el necesario fortalecimiento de la atención primaria
de salud, como una estrategia fundamental para hacer más eficientes
y prácticos los sistemas de salud, además para realmente prevenir
las enfermedades y promover estilos de vida más saludables.
Contamos con más de 28,000 médicos de la familia, distribuidos en
todo el país, es decir, más del 97% de la población cubana está cubierta
con un médico y enfermera de la familia. Existen 381 áreas de salud
con cobertura completa con el programa del médico de la familia y
se espera alcanzar el 100% en los próximos años.
La reorientación se hará en dos sentidos: el primero en el orden técnico
imprimiendo un enfoque dialéctico, posibilitando dar más recursos
materiales, hacer ciertas inversiones y darle mayor capacidad resolutiva
técnica al médico de la familia para la atención a la población y
tener como efecto positivo menor número de ingresos; el segundo en
desarrollar la participación de la comunidad en esas tareas de salud
a través del movimiento municipios y comunidades por la salud, para
lo cual ya está creada la red cubana, integrada como una estrategia
de la salud pública cubana y con la constitución de los consejos nacionales,
provinciales y municipales de la salud y la estrategia de los consejos
populares por la salud.
2. Revitalización de la atención hospitalaria
Durante la década de los años 80, el país realizó un gran esfuerzo
por ampliar y modernizar la red de servicios hospitalarios, lo que
implicaba mejorar coberturas, accesibilidad, capacidad, confort e
incorporar las más novedosas tecnologías. Así alcanzamos un total
de 283 hospitales y 66 948 camas de asistencia médica en 1997.
Como expresión del impacto logrado por el desarrollo de la medicina
familiar descendieron en los servicios hospitalarios los ingresos,
las consultas de urgencias, las intervenciones quirúrgicas y los medios
auxiliares de manera importante. No obstante las medidas de ahorro
y racionalización de recursos impuestas por el período especial
han influido en la capacidad de enfrentamiento ante los problemas
en las unidades hospitalarias del sistema.
Durante la etapa de 1990-1993 los hospitales se han deteriorado desde
el punto de vista material; hay dificultades con equipos médicos y
no médicos, así como limitaciones de recursos que aseguran algunas
actividades vitales del hospital. Se ha planteado la necesidad de
un programa para ir rescatando progresivamente la vitalidad hospitalaria
en sus aspectos organizativos, dinamismo, eficiencia, calidad de la
atención y el nivel de satisfacción de la población.
La recuperación hospitalaria, con un enfoque económico del trabajo
hospitalario, en la solución de los problemas de salud a este nivel
va encaminada a incrementar la calidad de la atención médica; incrementar
la eficiencia del trabajo de las instituciones; elevar la satisfacción
de la población con los servicios y propiciar la proyección comunitaria
del hospital.
Por otra parte se realizará un redimensionamiento del número de camas
hospitalarias con el objetivo de hacer más eficiente el aprovechamiento
de este recurso.
3. Reanimación del trabajo de los programas de tecnología de punta
e Institutos de investigaciones.
Cuba ha desarrollado un grupo de programas de atención de primer nivel
para garantizar la salud de la población, tales como programas del
cáncer, insuficiencia renal, los cardiocentros, el diagnóstico precoz
de las afecciones congénitas, prenatales, de sangre y hemoderivados
y otros para los cuales es necesario garantizar ciertas inversiones,
organización, inteligencia y creatividad. En este sentido es importante
el papel que ha jugado y jugará la ayuda del exterior, que se está
recibiendo, siendo aún necesario movilizar recursos externos y trabajar
para organizar y poner en función de esta estrategia.
4. Desarrollo del Programa de Medicamentos y Medicina Natural y Tradicional
Constituye una estrategia prioritaria para el sistema de salud, la
capacidad para producir en Cuba el 80% de los 900 renglones que tiene
el formulario cubano, con la cual podemos ahorrar 4 ó 5 veces el costo
que representarían estos medicamentos adquiridos en el exterior. Se
trabaja en la actualidad en 91 fármacos y vacunas indispensables,
cuya disponibilidad pone en riesgo la vida de pacientes y en 349 medicamentos
que junto a los anteriores constituyen el cuadro básico de medicamentos
del país, el resto de los productos que circulan (470 fármacos hay
algunos medicamentos de especialidades o para el tratamiento especial
de algunas enfermedades de muy baja frecuencia. Es una prioridad del
sistema la identificación y producción de los medicamentos vitales
que no pueden faltar y que la población necesita realmente. El enfoque
fundamental es tratar de reducir la falta de medicamentos y eliminar
todas las situaciones o problemáticas posibles en la ruta crítica.
También es estratégico para el sistema de salud impulsar la medicina
tradicional y natural con todo el rigor científico y aunque se avanza,
el objetivo fundamental es tener capacidad de producción local y desarrollar
un grupo de técnicas como acupuntura, dígitopuntura, laserterapia,
balneoterapia, es decir, un grupo de técnicas que están sustituyendo
con más inocuidad el enfoque de la medicina clásica. Otro aspecto
es la tecnología médica cubana, desarrollada en el país y que con
poca inversión puede sustituir e incluso ayudar a dar un salto a la
salud pública.
5. Atención priorizada a objetivos vitales del sistema como
son:
Estomatología
La atención estomatológica ha sufrido deterioro debido a la carencia
de recursos materiales, por ser un área especializada y de alta
demanda de importaciones. La necesidad básica es adquirir los elementos
necesarios para los servicios básicos y la prevención y promoción
de la salud bucal.
Servicios de óptica
La actividad de óptica ha mostrado un deterioro significativo. Esta
actividad es de gran repercusión social, casi una de cada cinco
personas requieren de estos servicios, la población cubana envejece,
se instruye y cada día fomenta más las actividades intelectuales,
por lo que los requerimientos de espejuelos aumenta cada día más.
Por esta razón se elaboró por el sistema de salud un programa integral
de óptica para la solución de la problemática actual, mediante
una correcta organización de estos servicios, adquisición de materiales,
piezas de repuesto y equipamiento para la actividad que garantice
la atención de la población.
Sistema integrado de la urgencia y la emergencia médica
Con el objetivo de incrementar el nivel de resolución de
las acciones de salud y acercar aun más los servicios de salud a
la población se viene desarrollando en el país una experiencia en
los servicios de atención de urgencia que contribuirá significativamente
a perfeccionar y hacer más eficientes los planes para situaciones
excepcionales en todas las premisas de desastres.
Inicio
1. Programa materno infantil
Constituye una tarea de primer orden para el sistema de salud. La
obra de la revolución en la salud pública cubana ha priorizado siempre
a los grupos poblacionales de riesgo, así han sido destacadas las
acciones sociales y de salud con relación a la mujer y los niños.
Los principales logros obtenidos en los indicadores que reflejan
el estado de salud materno infantil en Cuba están implícitos
en la mayoría de las acciones sociales, culturales y de desarrollo
económico, dentro de una voluntad política y de la no discriminación
de mujeres y niños, quienes gozan de ventajas y programas de educación,
cultura y otros dentro de la sociedad y que incrementan integralmente
el estado materno infantil saludable.
En lo que concierne al sector salud la estrategia fundamentalmente
estará encaminada a mejorar la calidad de la salud reproductiva
de la mujer o la pareja, trabajar en la disminución de enfermedades
asociadas al embarazo, bajo peso al nacer, afecciones perinatales,
infecciones respiratorias agudas, accidentes, lactancia materna,
y diagnóstico precoz del cáncer cérvico-uterino.
2. Enfermedades crónicas no transmisibles
El perfil epidemiológico nacional se caracteriza por el predominio
de la mortalidad por enfermedades crónicas no transmisibles. Las
enfermedades del corazón, los tumores malignos, las enfermedades
cerebrovasculares y los accidentes, representan casi las dos terceras
partes de todas las defunciones que se producen en el país. Además
merecen mencionarse por su morbilidad la diabetes mellitus, la cirrosis
hepáticas, el asma y la hipertensión arterial. Estas enfermedades
se encuentran relacionadas con los hábitos y estilos de vida, donde
se resaltan riesgos como: obesidad, sedentarismo, hábito de fumar,
dieta inadecuada y otros componentes. La estrategia para el abordaje
de estos problemas de salud es aumentar las acciones intersectoriales,
en las que participan los principales grupos de especialistas e
instituciones. Se trabajará con mayor énfasis en la prevención y
control de enfermedades del corazón, enfermedades cerebrovasculares,
asma bronquial, diabetes mellitus, neuropatía epidémica, alcoholismo
y accidentes.
3. Enfermedades transmisibles
El mantener el control de las enfermedades transmisibles para continuar
disminuyendo la morbimortalidad y controlar los factores de riesgo
para evitar brotes y epidemias. Las enfermedades infecciosas constituyen
la principal causa de muerte en el mundo, muchas de esas enfermedades
son prevenibles por vacunas. En Cuba se ha eliminado la poliomielitis,
la difteria, el sarampión, la meningitis tuberculosa, el tétanos
neonatal, el síndrome de la rubéola congénita y la meningoencefalitis
pos parotiditis. Hoy aplicamos vacunas contra 11 enfermedades. Continuar
la estrategia para la eliminación total o virtual de todas las enfermedades
prevenibles por vacunas, así como trabajar en la prevención y control
de las enfermedades de transmisión digestiva, de la tuberculosis,
de la infección respiratoria aguda, de la infección intrahospitalaria,
enfermedades de transmisión sexual, del VIH/SIDA, pediculosis y
escabiosis, de las principales zoonosis de importancia médica, leptospirosis,
síndromes neurológicos infeciosos, eliminación de la hepatitis B,
control sanitario internacional y el programa de vigilancia y lucha
antivectorial.
4 . Atención al adulto mayor
Los cambios demográficos que se vienen operando en Cuba con el envejecimiento
acelerado de la población y el incremento de las expectativas de
vida han conllevado a que el 12,9% de la población tiene actualmente
más de 60 años y las proyecciones apuntan a que este grupo poblacional
se incrementará al 14% en el año 2000 y al 21% en el 2025.
El enfoque humanista de la sociedad socialista y la atención diferenciada
que hay que brindarle a los grupos poblacionales que más lo necesitan
ha sido una prioridad de la revolución cubana.
Esta población requiere de un plan de acción y atención diferenciada
que cubra sus necesidades biológicas, psicológicas y sociales, elevando
la calidad de vida. En este sentido el Sistema Nacional de Salud
conformó el programa integral al adulto mayor con un enfoque comunitario
e institucional, el mismo se acompaña del desarrollo de la Geriatría
y Gerontología y así estudiar mejor los aspectos de envejecimiento
de las personas y sus requerimientos en nuestro medio social.
El programa prioriza el perfeccionamiento del trabajo en la atención
primaria, fundamentalmente del médico y enfermera de la familia,
utilizando los círculos de abuelos y otras alternativas no institucionales
con la participación comunitaria.
Inicio
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| Segunda etapa. Monitoreo y ayuda a la instrumentación
metodológica (1996 -1997). |
Se desarrolla a partir del segundo semestre de 1995 y se
caracteriza por un amplio movimiento de trabajo en la base con visitas
a todas las provincias y a la casi totalidad de los municipios del
país donde se constata la instrumentación de la carpeta metodológica
y se toman medidas organizativas y de apoyo con algunos recursos,
aunque siguen siendo insuficientes para las principales necesidades
de los territorios.
Inicio
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| Tercera etapa. Monitoreo y evaluación de
la metodología aplicada (1996 - 1997).
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Se ha caracterizado por un proceso de monitoreo y evaluación
de la metodología aplicada para la implementación y control de las
actividades relacionadas con la carpeta metodológica y sus resultados
en función de las estrategias y programas priorizados con vistas
al constante perfeccionamiento del trabajo, con una profunda revisión
del contenido de la carpeta y tomando las decisiones de ajuste y
adiciones necesarias para continuar el desarrollo de la salud pública
cubana.
La realización de reuniones metodológicas nacionales con una alta
participación de los dirigentes de las estructuras municipales,
provinciales y nacionales e integrantes del consejo nacional de
salud, la actualización anual del contenido de la carpeta metodológica;
las inspecciones territoriales a las instituciones de salud cada
verano y la evaluación de los consejos de dirección de todas las
instancias son ejemplos de actividades de control que caracterizan
esta etapa.
El Ministerio de Salud Pública ha definido como uno de los ejes
principales de su estrategia, la consolidación del sistema municipal
de salud, en cuya jurisdicción político administrativa se complementan
y desarrollan las potencialidades del sistema de salud para apoyar
el fortalecimiento y desarrollo integral del municipio.
El espacio socio-sanitario del municipio posibilita la articulación
de la participación comunitaria intersectorial a través de los consejos
municipales y populares por la salud y su expresión en el logro
de las comunidades saludables; el sistema de urgencia de atención
primaria; la consolidación de la estructura higiénico - epidemiológica;
la red de farmacias, la farmacoepidemiología y M.N.T.; el complejo
de servicios; la proyección comunitaria de los institutos de investigación
y las especialidades médicas; el programa de capacitación de cuadros
y profesionales; y la organización y atención de otras unidades
del Sistema Nacional de Salud.
Cuba, honrada por su Sistema Nacional de Salud comparte sus modestas
experiencias en la conducción exitosa de su política sanitaria y
se prepara para desarrollar y consolidar el sistema municipal de
salud, escenario donde converge todo el potencial de las fuerzas
activas de la sociedad y que garantizan integralmente el desarrollo
sostenible del estado de salud de la población.
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